viernes, 31 de diciembre de 2010

Balance de situación 2010. Objetivos 2011




Estamos en las últimas horas del año. Todos andamos ilusionados por tragarnos las uvas con las campanadas, cambiar la hoja del calendario y estrenar el flamante 2011, como si con ello fueran a cambiar muchas cosas.

Es momento de buenos propósitos. El próximo año seremos mejores, más guapos, más sanos, más productivos, más ricos.

¿Os acordáis el año pasado por estas fechas de vuestras intenciones y propósitos? ¿Qué tal lo habéis hecho?


Por estas mismas fechas, publiqué un post con una plantilla para que hicierais un diagnostico de vuestra situación actual y vuestros objetivos para 2010.
Hoy os añado una nueva plantilla para que hagáis lo mismo a fecha 31-12-2010.

Balance de situación

Para los que rellenaste la plantilla anterior, veréis que este año hay la casilla desviación objetivo 2010, en este apartado anotad si habéis logrado, superado, o no alcanzado el resultado que os habías propuesto.

Por ejemplo si la plantilla anterior rezaba así en el apartado:

Salud:
puntos fuertes: bastante buena salud .Analíticas y revisiones dentro parámetros normales
puntos débiles: algo de colesterol y kilos de más
aspectos a mejorar: cuidar la alimentación, hacer ejercicio.
recursos : ir al dietista , caminar
objetivo 2010: mantenerme sano, reducir colesterol, perder 5 kilos

En desviación objetivos 2010: escribir Sano: bien, regular o mal). Colesterol: bien, regular, o mal, Perder 5 kilos: bien, regular o mal)

Veréis que como en un balance contable, sabréis vuestra situación actual, que tal os ha ido el año, vuestra cuenta de pérdidas y ganancias y a partir de ahí las perspectivas para el que viene.

Efectuar revisiones es una manera de vaciar la mente, plasmar nuestros pensamientos y traducirlos en próximas acciones.
Si durante el año, efectuamos revisiones semanales o periódicas de la situación de nuestras tareas y utilizamos listas por contextos, tenemos mucho ganado. No obstante, una vez al año, efectuar una revisión más general y reevaluar nuestras metas, nos facilitará una radiografía actualizada de nuestro estado.

¡Feliz 2011!

Que tengáis un buen año,
Montse








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miércoles, 22 de diciembre de 2010

La felicidad. Una decisión




Ante todo deseo una muy Feliz Navidad y un muy Feliz 2011 a todos los lectores de este blog.

Ya hace un año que, un buen día, empecé Buenhabit. Escribir me ha dado muchos momentos felices. Os doy las gracias a todos vosotros, que de una forma u otra me habéis animado a seguir con el blog.

En estas fechas, más que nunca, todos repartimos, postales, sms, tweets, llamadas, regalos, etc... todos acompañados de nuestros mejores deseos de felicidad.

¡Pero en qué consiste la felicidad?


Los filósofos andan de cráneo desde la antigüedad, intentando definirla y buscando el camino que nos conduzca a ella.

Aristóteles ya lo decía:
 “Todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto intentamos aclarar cómo podemos serlo empiezan las discrepancias”:


Para unos la autorrealización era el camino, para otros vivir en la razón y la virtud, sin apego a los bienes materiales y para otros era experimentar placer y evitar el dolor a toda costa.

Han pasado siglos y a los filósofos se han añadido los psicólogos y los sociólogos que buscan factores externos e internos que nos aporten felicidad.

Se ha visto que mucho dinero no nos hace mucho más felices y que una vez alcanzado un nivel suficiente de bienestar material, aspiramos a más cosas, más experiencias, más poder, mayor nivel de status, y que ello nos lleva a más anhelos e insatisfacciones.

Pero también se ha visto que el no asumir ningún riesgo, acomodarse en lo que se tiene y evitar conflictos, para tener más paz y seguridad, nos puede conducir a una especie de monótono estado de falsa felicidad continua, que nos impedirá crecer como personas.

De los estudios realizados se ha constatado que las personas más felices son también las más resilientes, es decir las más capaces de superar trastornos y recuperar más prontamente un estado más tranquilo y feliz, lo que parece evidenciar que existe un vínculo directo entre la resiliencia y la capacidad de ser feliz.


La investigación realizada afirma y constata que no se trata de un obtener una felicidad continua basada en la ausencia de dificultades y evitando situaciones estresantes, sino la capacidad de aprender a capear los problemas.

A los niños súper protegidos a los que se les evita cualquier contratiempo y se les intenta ofrecer un monótono estado de placer continuo, se les priva del adiestramiento necesario para hacer frente a los problemas que la vida les deparará sin duda.

Para algunos autores del New Thought (Nuevo Pensamiento), la felicidad es una actitud mental que el hombre puede asumir conscientemente, es decir es una decisión.

La idea de que la felicidad sea una decisión, la argumentan del hecho que el hombre haya buscado muchas formas de encontrar esa felicidad en muchos aspectos, y aun así, parece esquiva para la mayoría de las personas.

Al descubrir que existen seres felices e infelices en todas las diversas condiciones socio-económicas, geográficas, de edad, religión, sexo, estos concluyen que cuando el individuo decide aceptar su condición y su pasado, y asumir la vida tal como es en ese momento y construir su vida a partir de aquellos preceptos, el hombre alcanza la felicidad.

Ser resiliente, tener una actitud proactiva hacia los acontecimientos y ver retos en vez de problemas, puede ser la clave.

Os deseo que decidáis ser felices.

Que tengáis un buen día
Montse


Referencias: Wikipedia
                    Inteligencia Emocional de Daniel Goleman Ed. Kairós







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miércoles, 15 de diciembre de 2010

El secreto de fluir: La próxima acción



Cuando fluimos, la acción y la conciencia se funden en una perfecta onda de energía.

En estos momentos la distinción entre el yo y la actividad desaparece.
Un ciclista de elite lo define así:
“No parece que vayas sentado en una bicicleta. Sientes como si fueras un solo mecanismo en funcionamiento”.

Uno de los elementos básicos para llegar a “fluir” es que la tarea que se está realizando absorba de tal manera que nos abstraiga totalmente. No hay distinción entre pensamiento y acción, ni entre el sujeto y su entorno. El tiempo se distorsiona, pareciendo que pasa muy deprisa en ocasiones y que se estira y cunde mucho más, en otras.

En este estado es cuando llegamos a ser más productivos; no existen espacios en blanco ni divagaciones. Nos concentramos en el presente y en la próxima acción inmediata.

Al igual que el escalador la atención se centra solo en el presente. Cuando comienza una escalada su mente se desconecta de sus problemas cotidianos; lo último que puede recordar son los últimos 30 segundos y en lo único que puede pensar es  en dónde colocará la próxima nueva fijación para seguir ascendiendo.

El secreto está ahí: Tener bien definida cual es la próxima acción y centrarse en ella.

Con frecuencia para llevar a cabo un proyecto, recopilamos y procesamos la información que necesitamos, pero en el momento de organizar los timings de actuación, tendemos a no planificar adecuadamente.

Sabemos cual es la meta final, pero no definimos bien los pasos para llegar a ella.

Consecuencia: avances y retrocesos, rodeos y estancamientos. La acción no es fluida, lo que provoca pérdida de concentración y productividad.

Para que esto no ocurra necesitamos planificar con más rigor, realizar una hoja de ruta lo más bien definida posible. Establecer qué pasos son necesarios, el orden y las prioridades, qué tareas son innecesarias o delegables y qué atajos nos pueden ser útiles para avanzar más rápidamente.


Metas inmediatas claras.

Para que una persona esté totalmente implicada en cualquier actividad es esencial que sepa qué tareas ha de realizar en cada momento. Lo que abstrae a un escalador no es la meta de alcanzar la cima, sino la tarea inmediata de hacer el siguiente movimiento sin caerse. La meta que hace que un jugador de ajedrez esté concentrado no es ganar la partida, sino conseguir la posición más estratégica con el siguiente movimiento. Por supuesto, las metas últimas de estas actividades- alcanzar la cima, ganar un juego, conseguir un objetivo, son importantes y es hacia donde se dirigen los pasos, pero el verdadero “disfrute” (flujo) no procede tanto de conseguir estas metas como de los pasos que se dan hasta alcanzarlas.

Dividir los proyectos y tareas minuciosamente para establecer cada paso.

Tener claro cual es la próxima acción a realizar es la clave para seguir centrados en el objetivo.

Las personas se concentran y se sienten más involucradas en aquellas tareas en las que reciben un feed-back inmediato de si lo están haciendo bien o no; mientras que si desconocen las consecuencias de sus acciones, se desinteresan y despistan.

La preocupación excesiva por la meta final suele interferir en nuestra actuación. Visualizar la meta está bien, pero hay que definir las acciones del proceso. Cada acción realizada nos facilitará retroalimentación actualizada de saber como lo estamos haciendo y nos permitirá reconducir, si cabe, la situación más rápidamente.

Que tengáis un buen día.
Montse


Fuente: Fluir en los negocios de Mihaly Csikszentmihalyi
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lunes, 29 de noviembre de 2010

El Efecto Mariposa


"El efecto multiplicador de una pequeña causa"

El meteorólogo Edward Norton Lorenz, estudiaba el comportamiento de la atmósfera, tratando de hallar una fórmula que, partiendo de variables sencillas, permitiera realizar predicciones climáticas fidedignas. Tras varios intentos, consiguió enunciar una teoría que se basaba en tres variables -el tiempo, la velocidad y la temperatura del aire- y que permitía predicciones bastante fieles. Pero su sorpresa fue mayúscula cuando observó que mínimas diferencias en los datos iniciales originaban enormes cambios en las predicciones finales. Es decir, que la más mínima variación en las condiciones de partida ejercía gran variación sobre el resultado final. Para explicar este hallazgo, Lorenz utilizó un ejemplo: un meteorólogo, mediante cálculos muy precisos y partiendo de unas condiciones exactas, haría una predicción climática aparentemente perfecta. Pero podría equivocarse totalmente por el simple hecho de no haber tenido en cuenta el efecto del aleteo de una mariposa. Ese inofensivo aleteo inicial podría haber introducido perturbaciones que variaran totalmente la predicción.

James Gleick periodista científico en su best-seller "Caos: La creación de una ciencia", narra el desarrollo de esta Teoría y acerca el concepto del "efecto mariposa" al público en general.

Gleick dijo:
 “Si el aleteo de una mariposa perturba hoy el aire de Pekín, puede dentro de un mes provocar una tempestad en Nueva York”.

El ‘efecto mariposa’, podría definirse como que, la más mínima variación en un hecho inicial, a la larga, puede alterar por completo el desarrollo lógico de los acontecimientos.

Basándonos en esta teoría y aplicándola a nuestra vida cotidiana, podemos afirmar que pequeñas “acciones” u “omisiones” pueden originar grandes cambios (positivos o negativos) en nuestra vida.

Los pequeños cambios imperceptibles, si no son voluntarios, es decir que no nos damos cuenta de ellos, pueden hacernos desviar de nuestros objetivos y llegar a ocurrirnos como a la rana hervida.

Por otra parte los cambios radicales, de un día para otro, como querer adoptar una nueva personalidad, cambiar un hábito muy arraigado o dejar una adicción, generalmente están abocados al fracaso, ya que tras unos días, si el objetivo es difícil, la motivación baja y la tendencia es volver a la situación de origen.

Sin embargo, si introducimos inicialmente pequeñas modificaciones, practicamos y nos retroalimentamos de esta práctica, todo ello nos conducirá a consolidar el cambio y a seguir adelante con el proceso, llegando a obtener los resultados deseados.

Hay pequeños gestos que pueden dar resultados espectaculares en aras a mejorar facetas de nuestra vida: productividad, salud, finanzas, etc...

Ahí van unos ejemplos:
  • Si siempre llegas tarde. Implementa el hábito de "Levantarse media hora antes". Es asumible. Evitarás salir corriendo, sin afeitar, llegar sin aliento al trabajo. Podrás desayunar algo, quizás hasta ir a pie a la oficina, reducir tu ansiedad, hojear el periódico, llegar puntual. Los resultados serán espectaculares en: tu imagen, salud, información, valoración en tu empresa, todo por media hora de sueño. 
  • Si no consigues ahorrar nada. Establece "Un pequeño plan de ahorro". Por ejemplo: el cambio del café que tomas, deposítalo en una botella vacía de plástico de litro y medio. Te sorprenderás, que de este pequeño gesto mecánico, puedas pagarte unas vacaciones.  
  • Si no puedes evitar llenarte el plato, utiliza un "Plato de postre para comer". Tu salud e imagen se beneficiaran seguro. 
  • Implementar el uso de "Un sencillo método de productividad" u organización, la utilización de una agenda o de  un sistema de listas, multiplicará con creces tu eficacia y te liberará de estrés. 


No dudes en comentar en este blog otros “efectos mariposa” que se te ocurran.


Que tengáis un buen día.
Montse.


Fuentes: - ¿Que-es-el-efecto-mariposa? de Luís Martínez González
                -  Wikipedia ( ver enlaces en texto)


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jueves, 18 de noviembre de 2010

Etiquetando a personas y cosas




En un principio, quería exponer en este post solo los beneficios que aporta el hábito de etiquetar las cosas.

Con frecuencia no lo hacemos. Confiamos en nuestra memoria y recopilamos nuestros enseres, notas y objetos “ordenándolos” más bien metiéndolos, en cajas, carpetas, bolsas, sin distintivo que los identifique. Pensamos que siempre recordaremos que en aquella caja gris está la máquina de fotos y en aquella roja que subo a lo alto del armario, estará siempre esperándome mi camisa para el smoking. Si eres muy aficionado a la fotografía, seguro que abrirás esta caja gris muchas veces y será un gesto habitual hacerlo. Si vas a muchas fiestas de gala, subirás muchas veces al altillo de tu armario a coger la caja roja, quizás deberías ponerla en un sitio más a mano.

Pero si no haces fotos más que en vacaciones y hace un siglo que no asistes a una fiesta, difícilmente sabrás donde has metido tu cámara o tu camisa. Espero que seas precavido y empieces a buscar lo que precisas con tiempo, pues quizás tengas que abrir muchas cajas antes no des con lo que buscas. Yo he implementado este hábito desde hace un tiempo y complementado con el de "archivar en transparente", os aseguro que mi productividad y organización han mejorado mucho.

Mi sistema es el siguiente:

Estoy provista de etiquetas adhesivas de todos los tamaños y colores y cosa que guardo, cosa que etiqueto. Si guardo varias cosas en una caja, están detalladas en el exterior, si añado alguna la incluyo en la lista, si tiro algo lo tacho. Mismo sistema para dossiers y carpetas.

Mis mantas y rellenos están guardados en bolsas transparentes y la etiqueta indica a que medida de cama pertenecen.

Fotos, revistas, zapatos, jerséis, recuerdos, cintas, apuntes………….

Ya no tengo un aborigen de cables detrás del escritorio, pacientemente deshice los enredos y les he colgado a cada uno una etiqueta cerca del cabezal de enchufar.; ahora si tengo que desenchufar la impresora no me cargo antes el ADSL.

He visto que hay etiquetas para todo, para ropa, para pegar y despegar, fluorescentes para verse en la oscuridad y la última, una monada de etiqueta, muy integrada y de diseño que se pega al móvil, para incluir un teléfono para avisar en caso de emergencia, o pérdida.

También las etiquetas virtuales son de gran utilidad. En la web 2.0 la utilización de tags, facilita enormemente los criterios de búsqueda y clasificación.

Si coges el hábito, hasta vas a disfrutar colgándole etiquetas a todo. ¿O es que acaso no disfrutamos colgándoles etiquetas a las personas?

Las etiquetas son una manera fácil (aunque tremendamente superficial y generalmente poco objetiva) de clasificarnos. Cuando preguntamos sobre alguien, lo primero que recibiremos como respuesta será su etiqueta, en especial si quien habla de ese alguien lo conoce poco. Nos guiamos por ellas y juzgamos según ellas.

A menudo nos las cuelgan porque “una vez” tuvimos un comportamiento anecdótico .Nos enfadamos mucho, bebimos demasiado, etc) o por comportamientos intrascendentes que generan curiosidad y se extrapolan y generalizan a una determinada forma de ser. (es el maniático porque siempre encuentra un pelo en la sopa).

En muchos casos un solo acto desafortunado o afortunado es el responsable de que nos la hayan colgado.

Etiquetas instantáneas. Las etiquetas son mucho más fruto de las primeras impresiones que del conocimiento real de una persona. A menudo, solo con un primer contacto visual, y antes de que digamos nada, ya nos han colgado una etiqueta.

Según Daniel Goleman en su libro Inteligencia Social: "las regiones cerebrales que se ocupan del mundo interpersonal operan a gran velocidad, lo cual lleva a esbozar juicios sobre las personas en décimas de segundo. En el primer encuentro con alguien, estas áreas neuronales esbozan un juicio inicial a favor o en contra en cuestión de 500 milisegundos .A partir de ahí nuestra acción será diferente si la persona con la que estamos nos gusta o nos desagrada y si nuestros sentimientos cambian a lo largo de la interacción, el cerebro social se encarga de ajustar silenciosamente nuestras decisiones y en consecuencia, también nuestras acciones."

De ahí que se le dé tanta importancia a la primera impresión y la necesidad de no precipitarse en hacer juicios de valor sobre las personas. La ligereza en colocar etiquetas a la gente puede convertirse en perversa.


Para mejorar en productividad y en vuestras relaciones sociales cultivad el hábito de colgar etiquetas a todas las cosas y pensároslo dos veces antes de etiquetar a una persona.

Que tengáis un buen día.
Montse

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sábado, 30 de octubre de 2010

Conflictos. Problemáticos y Resolutivos ¿Cómo afrontan los conflictos?




Lo que termina en un conflicto, generalmente se puede haber iniciado por un simple mal entendido, una suposición gratuita o una conclusión precipitada. Los conflictos existen, son inherentes a la condición humana, a sus relaciones sociales, políticas y económicas. Evitarlos y rehuirlos a toda costa, no es la solución. No se trata de resignarse, someterse o de aceptar injusticias para evitar cualquier confrontación. Se trata de resolver los conflictos, a ser posible en su inicio, sin esperar a que alcance mayores proporciones.

Hay personas instaladas en el conflicto. Ven siempre problemas, están a la defensiva y quieren obtener beneficio de todo, a poder ser, sin dar nada a cambio. No admiten concesiones y son testarudos. Personas que solo van a la suya y se muestran agresivos ante cualquier contratiempo. Son los problemáticos. Lidiar con ellos resulta a veces complicado, principalmente porque vivir en conflicto es para los problemáticos, su forma de entender la vida.

Manejar a estas personas, cuando no es posible, rehuirlas, precisa de habilidades concretas. Los resolutivos son personas que gestionan bien los conflictos, saben llegar de forma no invasiva a acuerdos y conseguir que ambas partes se sientan más o menos satisfechas.

¿Cómo lo logran?

Os detallo a continuación algunas de las perspectivas y habilidades que utilizan:

    Clarificar el problema:
    • Concretar la causa y  el resultado que deseamos obtener. A veces el problema surge porque  no tenemos claro exactamente lo que queremos.
    • Agrupar o romper el problema en partes más pequeñas.
    • Buscar consenso
    • Usar el pensamiento lateral. Darle otras perspectivas al problema, obsérvalo desde otro prisma nos puede facilitar  la solución.
    Adoptar la perspectiva GANAR/GANAR:
    • La perspectiva GANAR/GANAR es un cambio poderoso de actitud y se basa en sustituir un ataque adversarial por la cooperación. Este cambio de perspectiva altera el curso completo de la comunicación. Generalmente en situaciones difíciles, cuando somos retados, experimentamos separación, desconexión, una sensación de “tú o yo”. La sensación que no hay sitio para ambos, que si una persona está en lo correcto, forzosamente la otra está equivocada. Usualmente mientras peleamos no tomamos ni un momento para considerar cual es la mejor perspectiva dentro de las circunstancias.
      La perspectiva GANAR/GANAR se basa en que ambas partes ganen. El reto es cómo lograr que esto suceda.
    • La maniobra más importante es cambiar el curso del conflicto, discutiendo las necesidades de cada parte, en vez de solo buscar soluciones. Puede ocurrir que las necesidades de cada uno no sean forzosamente exclusivas o iguales, sino complementarias.
      El ejemplo del limón, aunque es muy simple y no siempre resulta tan perfecto, puede valer para plasmar esta idea:
      Dos cocineras están peleando por el único limón que hay en la despensa. Discuten por la posesión del mismo y al no llegar a un acuerdo, parten la fruta en dos. Una mitad para cada una. Una a regañadientes se hace un mini vasito de zumo y tira la corteza a la basura. La otra con su mitad ralla la piel para añadirla a un bizcocho, tirando la pulpa.
      Si en vez de discutir por el limón, hubiesen hablado cada una de sus necesidades, hubieran visto que no eran incompatibles, sino complementarias y hubieran disfrutado las dos del limón entero.
      El buscar más allá de la superficie requiere redirigir la energía a preguntas cómo ¿Cuál es tu verdadera necesidad aquí? ¿Qué valores son importantes para ti aquí? ¿Cuál es el resultado que esperas?
      Donde ambas personas ganan, ambas están atadas a la solución. Se sienten comprometidas con el plan y cooperan en la resolución. La perspectiva GANAR/GANAR implica resolución de conflicto para una ganancia mutua.
      Adoptar una respuesta creativa
      • La respuesta creativa a un conflicto es cambiar problemas por posibilidades. Es escoger buscar lo que  se puede hacer, en vez de quedarse en lo terrible de la situación. Visualizar retos en vez de problemas.
      Empatía
      Ponerse en la “piel del otro”.
      • Ser respetuoso, no atacar directamente a la persona sino al problema
      • Lidiar con las emociones. Las personas gritan porque piensan que no se les están escuchando. Hacerles saber que se les está escuchando, que se tiene en cuenta su punto de vista, aunque no se comparta, les atempera. Si uno grita y el otro en vez de subir también el tono de voz, lo baja, el primero se oirá a sí mismo gritar y generalmente bajará automáticamente también el tono.
      • Antes de ir directamente a buscar la solución, detenerse en conseguir información del otro: - Sus necesidades, preocupaciones, dificultades y puntos de vista. Ello nos dará una visión más clara del porque de sus movimientos.
      Asertividad
      • Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Parte del respeto hacia los demás y hacia uno mismo, planteando con seguridad y confianza lo que se quiere, aceptando que la postura de los demás no tiene por qué coincidir con la propia.
        El ejemplo del vaso sucio puede servir para plasmar una conducta asertiva:
        Vamos a un restaurante a cenar con unos amigos. Nos traen una copa sucia de carmín por el borde. Podemos reaccionar de varias formas:
        • Para evitar tensión o embarazo, no decir nada y beber por el otro lado. No sin ello, con bastante asco e incomodidad.
        • Montar un numerito al camarero, llamando la atención de las mesas vecinas, criticando la higiene y el servicio del local y además pedir el libro de reclamaciones.  
        • Llamar discretamente al camarero, sin comentario a los demás comensales y pedirle educadamente te cambie la copa.
        Esta última es la postura asertiva. Consigues tu propósito, sin ocasionar conflicto.

        Por último,
        • Evitar comportamientos intimidatorios. Cuanta más ruda es una táctica, la resistencia es más fuerte. La persuasión y no la dominación obtiene siempre mejores resultados.
        • No ser impaciente. Dejar que las ideas y las proposiciones hagan su curso. Con frecuencia algo que de entrada no se admite, pensándolo mejor, quizás no esté tan mal.

          Que tengáis un buen día.
          Montse
        
        Fuentes: Doce destrezas de Resolución de conflictos (texto original en www.crnhq.org)

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    miércoles, 20 de octubre de 2010

    Inteligencia práctica.Utillaje para la vida diaria





      
    Una persona con un CI más bajo de 85 es probable que tenga dificultades para afrontar algunas tareas y para adaptarse al ritmo de cambios que nos exige la sociedad actual. Seguramente personas con un CI entre 95 y 120 sean más capaces de afrontar la vida con más éxito que las de puntuaciones más bajas. ¿Pero las puntuaciones superiores a 125 son garantía de éxito en la vida? Los estudios realizados al respecto constatan que el efecto de las diferencias en el CI de las personas, tienden a difuminarse y que hay muchos más factores que contribuyen a tener éxito.

    Gardner nos habla de las "Inteligencias Múltiples" y define 8 tipos de inteligencia distintas, que todos poseemos en mayor o menor medida y que nos hacen más o menos diestros para ejercer unas actividades u otras.

    Robert J.Sternberg, psicólogo americano, propone tres tipos de inteligencia.
    • Analítica
    • Creativa
    • Práctica

    La Inteligencia Analítica nos permite discernir y separar problemas, encontrar soluciones no evidentes a simple vista y juzgar la calidad de las ideas (generalmente ideas de otros). Este tipo de inteligencia es la que se evalúa con mayor frecuencia, tanto en la enseñanza como en los tests de capacitación.

    La Inteligencia Creativa nos permite manejar con soltura situaciones que nos son totalmente novedosas y encontrar nuevas perspectivas a tareas automatizadas y reiterativas. Las personas creativas a menudo no muestran un cociente intelectual muy alto, pero son muy buenas inventando cosas y resolviendo nuevos problemas.

    La Inteligencia Práctica, o contextual se ocupa de la habilidad mental implicada en conseguir ajuste al contexto. Para ello Sternberg identifica tres procesos:

    • Adaptación: cuando uno hace un cambio en si mismo para ajustarse mejor a lo que le rodea. Por Ej.: cuando bajan las temperaturas, la gente se adapta utilizando ropa más de abrigo. O ante un pedido extra importante, el personal se queda más horas para cumplir en el plazo previsto.

    • Conformación: cuando uno cambia su ambiente para adaptarlo mejor a sus necesidades. Por Ej.: renovación de una habitación de la casa por la llegada de un bebé. O establecer turnos o pautas para comunicarse en un grupo, para evitar interrupciones inútiles.

    • Selección: cuando se encuentra un nuevo ambiente alternativo, que sustituya a uno anterior insatisfactorio para cubrir los objetivos del individuo. Por Ej.: los inmigrantes que dejan sus casas y países en busca de un contexto mejor.


    La eficacia con la que un individuo encaja en su contexto (ambiente) y se enfrenta con situaciones cotidianas, refleja su grado de Inteligencia Práctica.

    Este tipo de inteligencia implica saber aplicar en cada momento la proporción necesaria de habilidades creativas y analíticas para realizar sus tareas con éxito. La gente “prácticamente” dotada es la que tiene más capacidad de tener éxito en lo que se proponga.
    Sternberg en su libro “Inteligencia exitosa” establece 20 cualidades de las personas con éxito, aunque en definitiva, quizás se pudieran resumir en una, la última, la número 20.
    1. Las personas con inteligencia exitosa se automotivan.
    2. Se concentran en sus objetivos.
    3. Tienen capacidad para aplazar la gratificación.
    4. Aprenden a controlar sus impulsos (lo que se relaciona con la autorregulación que plantea Goleman en  cuanto a la inteligencia emocional).
    5. Saben cuándo perseverar.
    6. Saben cómo sacar el máximo partido de sus habilidades.
    7. Traducen el pensamiento en acción.
    8. Se orientan hacia el objetivo.
    9. Completan la tarea y llegan hasta el final.
    10. Tienen iniciativas.
    11. No tienen miedo de arriesgarse, ni de fracasar.
    12. No postergan.
    13. Aceptan la crítica justa.
    14. Rehúsan la autocompasión.
    15. Son independientes.
    16. Tratan de superar las dificultades personales.
    17. No hacen demasiadas cosas a la vez, ni demasiado pocas.
    18. Ven, al mismo tiempo el bosque y los árboles.
    19. Tienen nivel razonable de autoconfianza y creen en su capacidad para alcanzar sus objetivos.
    20. Equilibran el pensamiento analítico, creativo y práctico.
    Que tengáis un buen día.
    Montse

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    Multiplica tus Inteligencias
    Fuentes:
    Wikipedia-Teoría triarquica de la inteligencia
    Wikipedia Robert J. Sternberg
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