martes, 16 de junio de 2015

Práctica deliberada. Cómo llegar a ser buenos, muy buenos o mediocres



autor foto: chphotography85




La­­­­­­­ mayoría de nosotros en nuestra vida cotidiana hacemos las cosas lo suficientemente bien como para poder seguir haciéndolas. En el trabajo no somos despedidos ya que cumplimos con las tareas encomendadas e incluso puede que se nos ascienda en alguna ocasión. La paella nos sale buena y jugamos los fines de semana a paddel  con unos amigos, que son igual de "patatas" peloteando  que nosotros.  Nada que objetar, somos mortales que engrosamos la lista de los "normales" .

¿Pero qué ocurre con los genios? ¿Nacen con un talento especial o un don natural?.

martes, 27 de enero de 2015

El rendimiento óptimo se sitúa justo "al borde del caos".






Es innegable que nos encontramos inmersos en una época de cambio constante. Zygmunt Bauman nos habla de la "modernidad líquida"  en la que ya nada es sólido por mucho tiempo y es preciso   saber afrontar y gestionar  la incertidumbre.

En "tiempos líquidos" las organizaciones han de ser dinámicas y aprovechar al máximo las ocasiones de negocio que se van generando. Si una empresa tiene un enfoque jerárquico excesivamente vertical donde  solo unos pocos definen las estrategias  y la toma de decisiones, y  el resto implementa la burocracia,  no será posible acogerse a este "fluir"  constante  de oportunidades,  ya que los datos dinámicos nunca llegan a estos pocos  con la celeridad necesaria para decidir y dar respuestas  rápidas.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Feliz 2015






Si  rebuscáis  las tarjetas navideñas que recibiste hace diez años y también los mails y whassaps más recientes, veréis que son muy parecidos. Los mismos deseos de paz y prosperidad se repiten invariablemente todos los años. En realidad estas felicitaciones  son  un  símbolo de amor o amistad hacia la persona a la que van dirigidos y lo de menos, es el mensaje escrito en ellas.

martes, 21 de octubre de 2014

Palabras productivas






A través de las palabras los hombres transmitimos a los demás nuestra forma de ver la realidad, nuestros pensamientos y nuestras experiencias. Pero nuestro mundo interior es tan complejo y la realidad tan extensa, que sólo podemos transmitir a través del lenguaje, una pequeña y superficial parte de este vasto universo. Para ello resumimos y generalizamos y no siempre se utilizan las palabras más adecuadas para comunicar lo que realmente queremos decir. A veces no concretamos, hacemos hincapié en aspectos no relevantes e incluso, con demasiada frecuencia, el receptor recibe un mensaje equívoco o contrario al  mensaje que, inicialmente, quería transmitir el emisor.

Para tener conversaciones productivas, que nos acerquen a nuestros propósitos comunicativos es preciso cuidar el lenguaje.

jueves, 29 de mayo de 2014

Afrontando la complejidad. La simplicidad inherente



sistema solar



Para las personas que sabemos poco de ciencias, el cosmos nos parece  un lugar complicado. Sabemos se trata de un "sistema complejo" en el que inexorablemente se cumplen unas determinadas leyes físicas  y que éstas  contribuyen a mantener  el orden y el equilibrio en el Universo.

En realidad  la complejidad sólo procede de nuestra incapacidad por comprender, de nuestra falta de conocimiento  y de nuestras dificultades de comunicación. Se dice que la simplicidad "es inherente" a la naturaleza, sólo es preciso conocer sus mecanismos.

lunes, 12 de mayo de 2014

Tiempos líquidos. Competencias transversales





“Los líquidos no conservan una determinada forma durante mucho tiempo y están constantemente dispuestos a cambiarla; para ellos lo que cuenta es el flujo del tiempo más que el espacio que puedan ocupar. Los líquidos se desplazan  con facilidad, fluyen, se derraman, salpican, se vierten…. a diferencia de los sólidos…”

Zygmunt  Bauman utiliza la metáfora de la líquidez para referirse a la nueva fase de la modernidad. La denomina “modernidad líquida”.

domingo, 27 de abril de 2014

El efecto multiplicador de nuestros hábitos productivos





¿Por qué es difícil cambiar hábitos? ¡Por qué cuando dejamos de ejercer presión o esforzarnos, tendemos a volver a la posición inicial? En realidad los hábitos son parte de nuestro sistema de comportamientos. Aunque no nos gusten, están conectados a muchas otras partes de nuestra vida. No es el hábito o la conducta concreta lo que tiene mucha fuerza, la resistencia proviene de todos los demás hábitos y experiencias a los que está vinculado.
Si adquirimos hábitos productivos, pero sin conexión entre ellos, estamos optimizando algunas partes de nuestras tareas y actividades, pero no podemos aprovecharnos de la sinergia que emerge de un sistema organizado.